sábado, diciembre 26, 2009

Vacuidades noticieras

"Yo creo que leer un periódico a la semana es ya demasiado. Lo he intentado recientemente y me parecía que todo este tiempo no había vivido en mi región natal. El sol, las nubes, la nieve, los árboles no me dicen tanto. Requiere más de un día de atención para conocer y poseer el valor de un día.
No sé por qué mis noticias tienen que ser tan triviales, teniendo en cuenta que abrigamos sueños e ilusiones, nuestro progreso no debería ser tan insignificante. Las noticias que oímos no son, en su mayoría, interesantes. Son repeticiones vacías. A menudo nos sentimos tentados de preguntar por qué se da tanto énfasis a una experiencia personal que hemos tenido[...]. Así son las noticias diarias. Los acontecimientos flotan en la atmósfera insignificantes como las esporas de los helechos, y caen sobre un talo abandonado o sobre la superficie de nuestros montes que les proporcionan una base en la que crecer como parasitos. Deberíamos librarnos de tales noticias. ¿De que serviría, en el caso de que explotara nuestro planeta, que hubiera un personaje involucrado en la explosión? Si somos sinceros no tendremos la menor curiosidad por tales sucesos. No vivimos para divertirnos estupidamente. Yo no correría a la vuelta de la esquina para ver el mundo explotar."

Texto extraído del ensayo Desobediencia civil de Henry David
Thoreau.

Ya en el siglo XIX se vivía rodeado en el mundo occidental de noticias vacuas que nuestras sociedades asumen cual disciplina intrínsica de la naturaleza humana se tratase. Pararse, analizar y objetivizar la información a la que estamos sometidos debería de ser tarea primordial cada vez que encendemos el televisor, abrimos las paginas tintadas de los periódicos o hacemos un click en las pantallas del ciberespacio.

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